Seguidores

31 diciembre 2009

Diecinueve

Si alguna vez me han de recordar
que sea diecinueve veces diecinueve.



Si alguien pudiera entrar en mi universo
entender que es sufrir sin haber sufrido
enloquecer en la cordura de mis dias iguales
palidecer hasta un espejo que enmudece.

La angustia es la incertidumbre
de qué ocurriió realmente.
Es cierto eso que dicen,
iuvat vivere, amigo mio,
los años pesan como losas
y anquilosados mis pasos
no distingo la felicidad,
por ninguna parte.

13 diciembre 2009

Aquella fue una derrota amarga e inesperada. Fue dura. Una herida sobre otra y es que parece que solo uno recibe lo que merece.
Yo nunca mereci mas de lo que recibi, incluso hubo veces en los que recibi tal vez demasiado.
Pero aquel golpe de la vida fue cruel, fue un giro asqueroso y triste para tan bonito cuento de hadas.
No se quien fue el gilipollas que dijo que el tiempo lo cura todo, el tiempo solo entristece y vuelve mas grises los dias que fueron rosas. La amargura me consume y me da exactamente igual , conozco mi destino como pocos. Y se exactamente donde empezará el siguiente camino.
Miedo.

10 diciembre 2009

Atun y Chocolate

La primera vez que escuche a Jacques Brel fue en clase Inglés de 2º de Bachillerato. Mi profesor se llamaba Davalillo y creo recordar el nombre pero no me atrevo a ponerlo por si acaso me equivoco.

Era un tipo grotesco, tosco, del que nunca nadie pudiera pensar que era minimamente culto. Pero lo era. Él en absoluto se acordará de mi. Apenas me acuerdo yo de sus clases. Fue un año de buenas notas de Ingles y se debe seguramente a que ese asqueroso y dominante ralenti infatigable de que el nombre te arrastre curso tras curso ,clase tras clase,es un lastre muy dificil de quitar. No era mal estudiante, pero nunca me daban las mejores notas. Asi que, llegado el momento que sobre la tarima se hallaba un personaje ya denostado, nostalgico de tiempos mejores, mi presencia totalmente extraña no le infundia ninguna referencia asi que simplemente se limito a evaluarme, así sí eran mejores mis notas.


Se permitia ciertas licencias fruto de que nosotros fuimos su ultima clase, despues ya solo quedaba la jubilación , un infinito mar que desbordaba su enorme cuerpo tambaleante por pasillos ahora estrechos.

Siempre , y cuando digo siempre es siempre, repetia incesante:

"Nos enterraran" Haciendo referencia a que las mujeres viven mas que los hombres. Y tras sus gafas algo ahumadas y su mirada triste que ahora recuerdo al son de Jacques Brel me siento como tal vez se sintió el entonces.


Y con este estúpido pensamiento de que por seguro ya jamas nos dirijiremos la palabra como tampoco nos la dirijimos entonces, mi limitado homenaje para ese hombre que aquel dia decidió que ponernos Jacques Brel en clase de Ingles era la mejor idea
del mundo.