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03 octubre 2010

dos y treinta seis de la mañana

Tengo miedo y lloro,
grito y asusto al vecindario,
quemó kilómetros y
mi virginidad perdida
reclama no mas pecados.

Los acordes son minutos
de queroseno celeste,
y una mirada huidiza que
lamenta no haber saltado
al vacío cuando tuviste
el momento.

Te veo de rodillas,
como un mártir suplicando
piedad. No cometiste ningun
crimen, no puedes hacer
sonreir al mundo entero.

No existe el infinito,
solo un asqueroso vacio,
y tiemblo y tengo frio.
Si tengo que caminar,
necesito que sea contigo.

No entiendes mis promesas,
mis actos mis palabras.
Solo te dejas llevar
como el viento que sopla
en un mar de inconstancia
y desvario.

La carretera se estrecha,
parece que al final
hay un salto al abismo,
tu eres mi thelma.
Mi bonnie, mi thays.

1 comentario:

  1. La poesía no es mi fuerte, pero me ha gustado. Me quedo con esto "Si tengo que caminar,
    necesito que sea contigo." Me parece algo tan real, que llamarlo poético sería un crimen.

    ¡Un beso!

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