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01 octubre 2010

La soledad en estado empírico.

La habitación reía y crujía,
la cama se retorcía,
mas allá de las ventanas
de una ciudad dormida,
el viento soplaba fuerte.


Los dos niños jugaron a
ser heróes, justo en el
momento antes de
cometer un error
imborrable.

El cine de verano
que siempre me ocultaste,
y el catalán que furtivamente
te raptó en diciembre.

El poeta que descubrí
en un metro madrileño,
y aun repito como
un loro sin dueño.

Tu cara en blanco
y negro. Tu discurso
infinitamente lacónico,
dolorosamente triste,
previo a un aplauso
hueco, trucado y frio.


Los libros que nunca leí,
la pelicula que nunca haré.
el amor que nunca tendré.
El sueño que nunca dejará
de ser nada mas que eso.

La carretera de siempre,
curtida por el paso de los años,
el olor a naranjo convertido
en alquitran.

El sabor del mar,
y la arena sucia. Las nubes
grises presagiando lluvia.

Tu mirada perfecta,
frágil y poderosa,
exigiendo una oportunidad.

Todo llega,
pero todo pasa.
Y sólo ciertas cosas,
quedan grabadas.

Las que de verdad
merecen la pena.
Tú, por ejemplo

1 comentario:

  1. Todo llega,
    pero todo pasa.
    Y sólo ciertas cosas,
    quedan grabadas.

    Verdad

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