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02 enero 2011

De los años que perdi
con lamentos tristes
vagos quejidos sin respuesta
tristes amaneceres
y nostalgicos vinos
con un sabor a madera
fuerte y rojo
recuerdo solo los mejores
momentos.

Y miento.

Pero es lo que debo
escribir,
para no llorar
en el poco
tiempo que nos es prestado
en esta inmensidad
que hiela.

Los pasos ahumados
sobre la acera gris
de marmol y acero.
El cemento embrutece
un campo olvidado
de grama replantada.

Los amaneceres
como lienzos tintados
de artistas laconicos.


El mudo sollozo
de un niño acurrucado
sobre sus rodillas
y muslos trémulos
esperando lo inevitable.

2 comentarios:

  1. Dios mio, señor Leer... dos lagrimas! DOS LAGRIMAS! la mezcla de la musica de Ryuichi Sakamoto y esto...
    Que maravilla, que delicia!
    Como eres capaz de hacer que notemos todas y cada una de tus expresiones dentro de nosotros, esa absoluta nostalgia, esa tristeza...
    y esos últimos versos...

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