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02 marzo 2011

EL TIO WALT




Cuando escuché al docto astrónomo,
cuando me presentaron en columnas
las pruebas y guarismos,
cuando me mostraron las tablas y diagramas
para medir, sumar y dividir,
cuando escuché al astrónomo discurrir
con gran aplauso de la sala,
qué pronto me sentí inexplicablemente
hastiado,
hasta que me escabullí de mi asiento y
me fui a caminar solo,
en el húmedo y místico aire nocturno,
mirando de rato en rato,
en silencio perfecto a las estrellas.

1 comentario:

  1. A mi me gusta escabullirme de noche, en la soledad perfecta de esos momentos, la soledad elegida...
    :)

    Me ha encantado Lisa... Crisistunidad ;) gracias!
    besos ácidos

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