Seguidores

30 abril 2011

TALLÓ

Me esperas fria,
distante,
tu ya sabes todas
las respuestas.

Me esperas
sin inmutarte,
con tu rostro
frágil.

Sólo alcanzo
a hablar de ventanas,
de paseos prohibidos,
de camas revueltas,
esbozos de escarceos
reprimidos en meses.

En canciones
que sonaron fuerte,
y ese vello ruborizandose
a su paso.

Reconozco tu cama,
su olor, tu tacto,
tu espalda imperfecta.

Reconozco tu cuello,
ese pelo enroscado,
que se resiste a
tus deseos.

Se a que sabes
en verano,
mojada por la arena,
de un trabajo
de Julio.

Conozco tus muecas,
tus muescas, tu zuecos,
tu suelo. Lo he abrazado,
he sentido su frio.

Se a que saben tus
perdones, tus miedos,
tus silencios impíos.

Tú sin embargo,
no recuerdas nada,
ignoras que mi
sofá te exige,
y tu no respondes.

El silencio es el peor
de los odios.

Las cartas
con la que inundaste
San Vicente.
Esas luces gigantes,
entre montañas,
cuando estabamos de vuelta
a casa.

El pan de rana,
las escaleras de piscinas
prohibidas.
La noche ocultando
mis ojos,
que brillaban al rozarte.

Las cenas
de codoniz,
de membrillo,
de ensaladas atípicas
repletas de quesos.

Colonizábamos pueblos
desconocidos,
éramos por una noche
sus reyes.

Estabamos solos
ante aquel
infinito mar de puntos
juzgandonos,
tarareando,
escrutandonos,
sintiendonos libres,
liberando esos fantasmas,
y el peso de tantos años.

No pasaron en vano,
cambiamos,
hicimos el amor
sin esperarnos.

Nos dimos,
crecimos,
nos dejamos herir,
antes de encontrarnos.

Y ahora,
rodeado de picaduras,
entiendo
lo injusto
y justo que es todo.

No puede ser de otro
modo,
el río alcanza el mar
y tu alcanzas tus sueños.

Lejos, como siempre,
de cualquier otra parte,
aun quedan las escaleras
que me llevan hasta
el rellano,
donde todo esta oscuro,
y nadie me conoce.

Poder surcar de nuevo,
esta vez solo,
un horizonte
que no quiero.

El mejor de los dones,
lo recibi y se fue,
me dejaste huerfano
y mi valor sin dueño.

Y al final de la escapada,
no puedo estar mas equivocada.
Te aseguro que quiero vivir sin ti,
es lo que mas quiero,
pero lo siento,

no puedo.

1 comentario: