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19 junio 2011

Recuerdo el día que dejamos
de ser superhéroes,
cuando no existían muros
en nuestros cuerpos.

En una encimera se esparce la harina,
la cucharilla que perdí un domingo por la mañana,
tus muslos lloran, y tiemblan, en tus persianas
se cuela el aroma de otras personas.

Amanece y me añoras,
y yo viajo lejos de mis heridas,
a esa aldea pendiente
de festivales estivales.

El verano ha pasado,
no hace falta dar mas explicaciones,
la distancia ha hecho el resto.

Sólo seremos un recuerdo
de una coversacion ajena
en aquel bar que crei descubrirte,
y el vino sabe distinto en tu boca.

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