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19 mayo 2012

El dia que lo conoci estaba borracho perdido, habia perdido la cartera y tres dientes si no me hubiera ido corriendo de aquel bar de montparnasse. Estaba solo, mi mujer se habia acostado. Y cuando digo m mujer me refiero a esa mujer a la que veo semana si semana no en los bares de mouffetard. Alli estaba el con su aspecto tibio, desalmado , de alma en pena en pos de un destino que se habia esfumado entre las vagas disquisiciones de un hombre lamentadose en una barra de bar. El dueño, el señor Jalabert, habia escalado montañas siendo derrotado por todas y cada una de ellas, despues de darse cuenta que nunca conquistaría ninguna cima se refugio en el humo de aquel pequeño local cerca del Panteon donde las almas en pena como la de Monsieur Blanc ( como decidi apodarlo ) y yo podiamos resguardarnos del miedo a la muerte en aquellas noches frias de Enero.



Que mas da, si nadie sabe que entre estos besos furtivos existe algo mas que el anhelo de un beso eterno, refunfuñaba Monsieur Blanc a su copa de vino.

Entonces me acerqué y sonrió. Su rostro cambió subitamente. Y solamente dijo " No todo ha de pasar por ti". Porque aquello no tenia ningun sentido, mas tarde descubri que con el nunca nada lo tenia.

Monsieur Blanc nunca me reveló su verdadero nombre , y yo le confesé el nombre con el que estupidamente le habia bautizado la primera vez que lo vi. Supongo que le gusto. Era algo ironico pues iba perennemente vestido con su chistera de enterrador (a mi parecer) y su capa de mago. Era un mago de truco prefabricado , un soñador denostado anquilosado en el paso del tiempo. Un poeta que habia agotado las palabras. Era la felicidad echa tristeza.

Uno de esos dias me habló de la necesidad de no ir encorbado. "Sabes" me confeso "uno debe andar ssiempre mirando al cielo, sobre todos los dias triste, no se puede estar triste si miras al cielo , alguna vez has visto parecido" y entocnes bebia un poco de vino. Yo lo miraba y callaba, me fascinaban sus frases penetrantes y ganadoras. Todavia quedaba algo en el.

Otros dias me contaba cosas menos agradables, pero son ese tipo de cosas que uno necesita escribir. Pasaron y punto. Hablaba de volar sobre Paris, de tocar la antena que gobernaba la torre eiffel y acariciaba con los dedos, y volar mas alla. Viajar a Rennes, sobre Lyon, y los Alpes. Y Avignon, Rennes , Perpignan y Montpellier. Ciudades que solo habia conocido en los libros.

Unas semanas después no lo encontré pero yo seguí yendo con la esperanza de que algun dia volvería. Nunca volvió aparecer. Monsieur Blanc, aquella sobra desdichada de vinos inocuos en martes cualquieras en noches efimeras alejadas de Paris habia desaparecido. Yo nunca pude olvidarme.

Acabé por rendirme. Varios martes después dejé de ir a aquel bar poco concurrido de Rue des Carmes. Bebi mas de la cuenta para poder apaciguar mis miedos y lograr un poco de descanso . Imploré paz en unas prostitutas de Montparnasses, y ebrio, como nunca antes, intente agazaparme en mi cama. Cerré los ojos y alli etaba el, no tuve ninguna duda. Era inconfundible aquella capa y aquel sombrero. Volaba por fin sobre Rennes, en un globos areostaticos sin dueño que surcaban el cielo. "Nunca mas volveré a Paris" me dijo. "No me esperes otra noche. Pero no te impacientes, no es algo malo. Yo me di cuenta, que no se puede vivir esperando." y entonces se desvaneció mas alla de las nubes. Sin excusas ni mas desvelos. Dejo todo de lado, se atrevio a saltar de nuevo, sobrevolando sus miedos.Anhelando su sueño.


11 mayo 2012

You cannot be serious.

La gente bebe de noche y se manifiesta de día. Llenan plazas distintas. Se quejan y no hacen nada. Al menos la mayoria. Tu tampoco haces nada , te chupas la barba. Escuchas a Gotye incansablemente, a Clovis, sabes a Pacharán casero, a truco de magia, a colonia extraviada. Sabes a viernes noche, y los demas follan y fuman, rien en montaña nevadas. Rugen tambores de guerra en las calles, pero lo inunda el opio de la realidad y el neon, nadie hace nada, suena Gotye, me chupo la barba.