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28 diciembre 2012

Culpable



Se fue. Se fue y  busco otro lugar. Siempre crece dentro de ti, y no lo sabes, va creciendo esa oscuridad sin que te des cuenta y cuando al final te percatas es demasiado tarde. Ya se ha apoderado de ti y no hay vuelta atrás. El dolor, el duelo, el luto se ha denostado. Ya no queda nada de eso. La gente quiere ir rápido, follar rápido, beber, fumar, tocarse, y vuelta a empezar.

Solo queda ese olor a incienso y jengibre, a tos enferma, a cama sudada, a moho, a cesped recien regado, a azahar, a mierda.


No existen las palabras adecuadas, ni las palabras ni los gestos. Todo duele, cualquier gesto, mirada, es desproporcionado el dolor, y la muerte se aleja calle abajo. Nada importa cuando el dolor te inunda y el mundo se ha detenido mientras los demás te señalan con el dedo. Te juzgan, te someten. Entonces te estremeces, exhalas algo ininteligible, lloras, gritas, gritas sin aliento. Rompes el suelo. Lo golpeas, te destrozas, te hieres. Mas tarde finges. Finges que no importa. Que no duele. Que no pasa nada. Pero esa cicatriz esta ahi, escondida, otra mas. Porque el amor no existe, y si existe, yo no lo veo en ningun lado. En ninguno.


26 diciembre 2012

Diciembre


Ya no nos queda ningún Diciembre juntos,
tampoco disfrutamos ninguno.

Nunca supimos como era ese olor a leña
en la chimenea de mi pueblo,
ni frotarnos los pies bajo la mesa camilla.

Nunca te cogí las manos frías
para meterlas tras mi sueter de lana,
de renos y copos de nieve.

No me sonreíste a la luz de esas velas,
que alumbraban el comedor,
con mil platos en la cocina,
y la luna llenando el patio de casa.

No. Nunca disfrutamos Diciembre.
No supimos lo que era.
Pasó y no lo vimos.

Y, ahora, te escribo marchito
en este rincón,
que no conoce el amor,
pero aún lo anhela.





mfr.
James Leer.
Diciembre 2012.

15 diciembre 2012

15 de Diciembre


Arco iris dobles matinales. Lluvias intermitentes. Yo calentando mi cama. Acariciando mis sábanas. Solo. Aislado. Olvidado de todo.

08 diciembre 2012

A veces las sombras lo inundan todo. Y no se puede hacer nada por remediarlo. Te inundan invisiblemente. Y tu, ajeno a todo, sigues en aquel viaje infinito en globo. Pero el mundo hay que pisarlo. El mundo hay que sentirlo. El mundo hay que afrontarlo. Y al final todas esas sombras acabaran saliendo por algún lado. Ahora es tiempo de dar. Ahora y siempre. Y no pasa nada si de vez en cuando no se da. Porque somos humanos. Y los humanos se equivocan. Y a veces lloramos cuando no es necesario. Y reímos forzados. Y no nos damos. Y mentimos. Esquivamos la verdad. Y seguimos como si nada. Nadie te exigirá lo contrario.
El problema viene después. El problema es hacerlo tantas veces. El problema es dejar que eso crezca. Que no se remedie a largo plazo. Que se refugie en lo mas hondo de ti. Que te cree dudas. Que sufras en silencio. Que esa angustia que agoniza en tu interior no escape. No se puede vivir asi. Tiene que haber un camino.
Pero no lo hay. No lo hay. Escapar no es la solución. Y una mentira mil veces repetidas es la mas triste verdad. No de todos los errores se aprende. Hay derrotas de las que no rehacerse.

07 diciembre 2012

PC-HYPER32

Estoy aqui, sentado, con el suave tintineo de las manecillas del reloj que cuelga a mi espalda. En frente, tres investigaciones tamaño A-1 quiza A-0, no estoy seguro. A la izquierda, dos posters, del mismo festival de Musica pero de años diferentes. 2003 y 2007. Luego un par de escritorios vacios, libros, un ratón parado en el tiempo. Un ordenador rugiendo. El piqueteo de mis dedos sobre el teclado. Y poco mas. Entre espacio y espacio solo hay silencio. Sólo el reloj lo rompe. Constante. Desapacible. Frio. Inquietante. Igual de infinito que el pelo que nunca deja de crecer. Te recuerda la muerte. Si. La muerte. Y la futilidad. Y el rio que mece caudal abajo. Se sostiene. Se perfila. Se hiela al escuchar a los pajaros. Teletransportado solo por su mente. Vuelve a la realidad. Y un escalofrio. Y una luz cegadora. Y nuevamente el silencio. Los parpados empiezan a pasar. Agotados, se rinden. Y por fin duerme. Recostado sobre el suelo. Inerte. Muerto.

Rocky

Ahora leo James Leer con nostalgia. Y queda demasiado. Lo mio no es irme fuera. Lo mio es ser derrotado en casa. Una vez tras otra. De la misma manera. Ser un Poulidor. Un Rominger. Un Zülle.
Lo mio es caerme y no levantarme. Es la frase de Rocky hecha añicos. Es un ring. Una lona empapada de silencio. De frases sucias y escupidas. De mentiras. De oquedades. De vacio. De tristeza.